dijous, 28 de febrer de 2008

SONETO DEL BIGOTUDO


Érase un hombre a un mostacho pegado,
érase un mostacho muy eminente,
muévese perorando imperialmente,
henchido va de su patrio legado.
A Universidades se ha dedicado
el dogma de tal bigote ferviente,
agasajado envanecidamente
por lucir sandeces desaforado.
¡Marea populista! ¡Asoma un diente!
¡Avieso! ¡Uf! El mostacho mareado,
¡Ígneo! ¡Huy! El gran mostacho caliente.
¡Islamofascismo! ¡Ya se ha quemado!
un imprudente es, verdaderamente,
y sus afeites... ¡Son un atentado!


"... érase ayer un bigote símbolo,
entiéndase hoy símbolo caído"